Felicidades, Mr. Tarantino

Quentin-Tarantino

Teníamos pensado hacer una reseña al uso. Hablando de una película de Tarantino, una cualquiera de su fructífera filmografía.

Pero hemos pensado que no. Que queríamos agradecerle de manera más personal todas esas horas de entretenimiento, bandas sonoras magistrales e imágenes ya indelebles.

Porque qué sería de nuestra memoria cinéfila sin sus tugurios de carretera, que acaban siendo nido de víboras y seres de ultratumba. Sin sus mafiosos de medio pelo, ocupados en dilucidar el sentido de la vida ante manjares de comida rápida. Sin sus letales asesinas políglotas, enfundadas en discretos atuendos.

Puede decirse esto de él: es un fagocitador nato. Uno que ha devorado cine como si no hubiera un mañana; cine que posteriormente ha homenajeado de manera incansable, respetuosa pero inteligente. Sobre todo, personal. Aportando su gusto por el diálogo y su querencia por el monólogo, plagados de referencias a la cultura pop. Su humor negro y descacharrante, tan absurdo como incisivo.

Y es que lo que seguimos viendo, lo que sigue siendo, es aquel chaval empleado de videoclub que amaba el cine por encima de muchas otras cosas.

Felicidades, Mr Tarantino.

Y ahora, a seguir haciendo películas, que 51 no son nada.

Anuncios

Comenta lo que quieras

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s